El juego de ajedrez se basa en la estrategia y puede ser aprendido a partir de los 4 años de edad. Muchos de los mejores jugadores de ajedrez del mundo comenzaron a practicar este juego a muy temprana edad. Los beneficios del ajedrez en los niños vienen dados por la necesidad de ejercicio, el desarrollo mental y el carácter formativo de la personalidad.
Los juegos de ajedrez ofrecen varias ventajas, por ejemplo, son capaces de crear vínculos con personas de diferentes culturas y generaciones ya que conduce a la interacción de los participantes y a la conciliación de diferentes puntos de vista, ayudando al niño a atenuar y superar su egocentrismo.
Las partidas de ajedrez ayudan a desarrollar la capacidad de lucha en la vida ya que es un juego muy competitivo. Además, es una gran herramienta para el aprendizaje y comprensión de la ética, ya que en este juego el respeto de las reglas, del oponente y del resultado son fundamentales.
Frente a un tablero de ajedrez es el niño quien toma las decisiones fortaleciendo su carácter y afirmando la capacidad de hacerse responsable de sus decisiones. Además, este juego favorece la capacidad de prever situaciones aprendiendo a pensar antes de actuar.

